Del scroll infinito al negocio real: el giro de Valeria Hekker que pocos vieron venir
- Diego Gil
- hace 5 horas
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A todos nos ha pasado quedarse atorados en TikTok viendo a alguien recomendar la crema del momento, el restaurante bonito o la rutina que promete cambiarte la vida. La diferencia es que casi nadie pasa de grabar esos videos a ponerse el saco de jefe y armar una marca desde cero.
Ahí es donde entra Valeria Hekker. Seguro te ha salido en el feed porque lleva rato creando contenido: empezó con la fotografía observando detalles, luego compartió su etapa de maternidad y de pronto terminó construyendo una comunidad que no solo la veía, sino que le creía. Y hay que ser honestos: en una época donde todo el mundo te quiere vender algo con un código de descuento, que la gente de verdad te crea vale bastante más que un par de reproducciones virales.
De recomendar frente a la cámara a tomar decisiones en la mesa directiva
El paso interesante ocurrió cuando decidió que no quería quedarse únicamente como la cara bonita que recomienda cosas, sino crear su propia línea de suplementos llamada Zesty. Entrar a la industria del bienestar tiene su chiste y sus riesgos, porque es un mercado saturado de empaques llamativos que a veces duran tres meses en el gusto de la gente antes de desaparecer por completo.
Lanzar Zesty significó pasar de elegir qué encuadre se ve mejor a meterse de lleno con desarrollo de producto, estrategia, logística y manejo de equipos. Lo rescatable del asunto es que no cayó en la fórmula fácil de meter su nombre en un frasco genérico, sino que entendió que la credibilidad de su audiencia merecía un proyecto bien estructurado.
Por qué depender del algoritmo ya no es suficiente
Aceptémoslo, las tendencias cambian cada semana y lo que hoy rompe internet mañana queda en el olvido. Valeria parece haber entendido rápido que la atención de las redes sirve para abrir la puerta, pero lo único que sostiene un negocio es que el cliente regrese porque lo que probó realmente le funcionó.
Construir algo tangible que sobreviva a las modas pasajeras de las plataformas es el verdadero reto para cualquiera que viene del mundo digital. Pasar de la pantalla al mundo empresarial no es un camino sencillo, pero cuando la base es la confianza, el juego cambia por completo.




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