El arte de compartir la mesa: Risottos cremosos y pizzas de masa madre que enamoran en la Roma
- Diego Gil
- 30 jun
- 2 min de lectura

Si eres de los míos y crees que la verdadera felicidad se mide en cremosidad y carbohidratos bien ejecutados, pon atención. La Roma estrena spot de temporada y, honestamente, vas a querer armar el plan con tus amigos cuanto antes.
Macelleria, esa conocida casona ubicada en la colonia Roma, acaba de lanzar su Selezione Italiana. Se trata de un menú pensado por completo bajo el concepto family style, es decir, platos al centro, buena plática y cero complicaciones.
La fiebre del arroz: Risottos para cada humor
Olvídate de las texturas aburridas. La apuesta fuerte esta vez se enfoca en el risotto, un clásico que a veces se descuida pero que aquí decidieron tratar con respeto. Tienen cuatro variantes que van directo al grano de lo que buscas.
Para los días que exigen un abrazo calórico, el Risotto Quattro Formaggi junta mozzarella, parmesano, gorgonzola y queso de cabra en un mismo plato. Si buscas algo con más profundidad, el de hongos es una gran alternativa terrosa, mientras que el de pesto con camarones asados cumple bastante bien si prefieres notas frescas. La opción ligera la lleva el Risotto alla Verdure con vegetales de temporada, por si vas en un plan más relajado.
El dilema de la masa madre: Pizzas que rompen el molde
Hablemos de lo que verdaderamente nos importa: el horno de piedra. Las pizzas aquí se manejan con masa madre desde cero, y se nota en la textura.
La joya de la corona en esta sección es la Pizza alla Carbonara. Sí, leíste bien. Lograr que una carbonara funcione sobre una base crujiente sin volverse un desastre pesado tiene su mérito, y aquí lo consiguen con una intensidad reconfortante. Por otro lado, la Pizza di Pistacchio ofrece una combinación balanceada entre una crema de pistache densa y ligeros contrastes dulces que complementan bien la experiencia.
Entradas frescas y el arte de compartir
Antes de lanzarte directo a los platos fuertes, vale la pena detenerse en el Carpaccio di Zucchini. Es una entrada visualmente impecable con láminas delgadas de calabacita, notas cítricas y trozos de pistache que aportan un crujiente necesario. Es el balance ideal antes de entrarle de lleno al Provola al Pomodoro, un plato sencillo pero efectivo donde el queso derretido y la salsa son los protagonistas absolutos.
El espacio mantiene esa atmósfera relajada de la cocina abierta donde puedes ver cómo se prepara todo al momento. Ideal para una tarde larga de sobremesa sin prisa.




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